Diagnóstico y tratamiento de las adherencias abdominales

Por Jonas Wilson, Ing. Medicina.

Mientras que el diagnóstico de adherencias abdominales, es importante tomar una historia clínica completa con el fin de sustentar sospechas. Esto es crucial porque un diagnóstico seguro no se obtendrá por cualquier otro medio, excepto en el intraoperatorio.

Las adherencias pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero se encuentran más comúnmente en el tracto gastrointestinal, el corazón y la pelvis. Las lesiones del tejido causadas por cirugía, trauma, infección o radiación desencadenan células en el cuerpo como macrófagos y fibroblastos para comenzar el proceso de curación.

Este proceso da como resultado la formación de bandas de tejido cicatricial o adherencias, que crean una interfaz entre tejidos que no suelen estar unidos entre sí. Si bien estas adherencias son indoloras, generan complicaciones relacionadas con la adhesión que pueden causar dolor y obstrucción, que en algunos casos pueden ser potencialmente fatales.

El diagnóstico de las adherencias abdominales se realiza típicamente con la ayuda de la laparoscopia. Este procedimiento involucra el uso de una cámara para visualizar los órganos dentro de la cavidad abdominal. Las pruebas de rutina, tales como rayos X, tomografías computarizadas y trabajo con sangre, son inútiles para diagnosticar la propia adhesión. Sin embargo, son grandes opciones en la identificación de complicaciones relacionadas con la adhesión como la obstrucción intestinal, que restringe el movimiento de alimentos, líquidos, heces y gases intestinales.

Gestión


El tratamiento de una adhesión abdominal depende ampliamente de los problemas relacionados con la adherencia, de la localización de la adherencia y del grado en que se forma. Existen dos técnicas quirúrgicas primarias utilizadas para tratar adherencias abdominales: laparotomía y laparoscopia. En la laparoscopia, se hace una pequeña incisión y con la ayuda de la cámara las adherencias se cortan y se liberan.

Esta técnica se conoce como adhesiólisis y se realiza bajo anestesia general. Está indicado en pacientes que presentan obstrucción del intestino delgado y ausencia de signos de inflamación del peritoneo, inestabilidad hemodinámica o isquemia o perforación intestinal.

En la laparotomía, se hace una incisión más grande para ver directamente las adherencias y tratarlas. Esta técnica también se conoce como adhesiólisis abierta y está asociada con posibles complicaciones tales como insuficiencia renal aguda, sepsis, infartos de miocardio, insuficiencia respiratoria e infecciones de la herida. Además, la relación paradójica entre el tratamiento quirúrgico de las adherencias y la cirugía como la causa más común de adhesiones hace que el tratamiento de las adherencias sea particularmente difícil de manejar.

Prevención


La prevención de las adherencias abdominales no es una tarea fácil. Sin embargo, las técnicas quirúrgicas pueden minimizar efectivamente la aparición de adherencias abdominales. La cirugía laparoscópica es grande, porque las incisiones son más pequeñas que la de la laparotomía.

Si, por cualquier motivo, no se puede realizar la cirugía laparoscópica y se requiere adhesiólisis abierta, se coloca una película de tipo cera entre los órganos y el área incisional para ayudar a prevenir la formación de nuevas adherencias. La película es absorbida por el cuerpo en una semana e hidrata los órganos en el proceso. Esto previene la deshidratación, una causa fuertemente sospechada de formación de adhesión.

No se han publicado estudios para apoyar la nutrición o la dieta como factores protectores o causantes en el desarrollo de adherencias abdominales. Sin embargo, otras medidas que pueden tomarse durante la cirugía para reducir la incidencia son minimizar el tiempo de cirugía y humedecer intermitentemente el área incisional con solución salina, hisopos y cortinas. Además, los guantes libres de látex y almidón así como el manejo suave de órganos y tejidos han mostrado resultados prometedores en términos de reducir las posibilidades de desarrollar adherencias abdominales postoperatorias.

Opinión de Susha Cheriyedath, MSc