Emititis crónica

Etmoiditis crónica (Ethmoiditis chronica)

El cuadro clínico de la etmoiditis crónica a menudo es polimórfico y, por lo tanto, existen dificultades para diagnosticar la enfermedad. Debido a que las celdas del laberinto enrejado ocupan una posición central con relación a los otros senos, su daño rara vez se aísla.

Muy a menudo, la etmoiditis crónica se acompaña de la formación de crecimientos polipolares. Más a menudo no hay posibilidad de encontrar el lugar de origen original del pólipo. A veces, los pólipos son únicos, pero más a menudo numerosos. Durante el estudio morfológico, los pólipos tienen la apariencia de procesos inflamatorios edematosos de la membrana mucosa. En color son de color gris o rosa pálido, tienen una superficie lisa. Dependiendo de su tamaño, la respiración nasal se altera. Durante el período de exacerbación, aparecen todos los signos de sinusitis aguda.

La presencia del crecimiento policromo también determina las tácticas terapéuticas, que consisten principalmente en la eliminación de pólipos. Al mismo tiempo, se lleva a cabo la apertura parcial de las celdas del laberinto de enrejado. Para ello, es recomendable utilizar una técnica endoscópica, que permita evitar posibles complicaciones (la herida del techo del laberinto enrejado, la placa de papel, las arterias enrejadas, etc.). En los últimos años, se han propuesto varios métodos de punción de células del laberinto enrejado en pacientes con etmoiditis purulenta.

En el caso de complicaciones orbitarias o intracraneales, cuando es necesario abrir todos los senos dañados, la apertura de las células del enrejado laberíntico se lleva a cabo a través de la sección superior de la pared medial del seno maxilar.