Frentes afilados

Bordes agudos (Frontitis acuta)

De acuerdo con la etiología, la patogénesis y los cambios morfológicos, la gonorrea no difiere de la gonorrea. Frontitis se caracteriza por quejas de dolor en la región de la frente, que se ve agravada por la presión o la percusión de las paredes del seno frontal. El dolor de cabeza puede ir acompañado de lagrimeo y fotofobia. La aparición de hinchazón e hiperemia de la piel, que se extienden hasta la esquina interna de la órbita y el párpado superior, indican una flebitis generalizada y la necrosis de las paredes óseas es posible.

Con la rinoscopia anterior, se determina la hiperemia y el edema de la mucosa en el área del conducto nasal medio, y se separa la presencia de pus. El diagnóstico se confirma mediante datos de rayos X, lo que permite diferenciar la frontitis aguda con neuralgia del nervio trigémino. Al mismo tiempo, siempre es necesario tener en cuenta que el seno frontal puede estar ausente (como una variante de la norma), lo que puede conducir a graves errores de diagnóstico.

El tratamiento de la frontitis aguda



El tratamiento, como regla, es conservador. En el contexto de la terapia antiinflamatoria, es necesario llevar a cabo la anemización del conducto nasal medio varias veces al día. En ausencia del efecto del tratamiento, que se llevó a cabo, a través de la pared frontal se muestra una punción a través de la pared orbital o una punción-trepano del seno frontal. La punpanopuntura del seno frontal se lleva a cabo con un taladro con una penetración limitada en la profundidad de los tejidos. Hay un conjunto especial de cánula para insertar en el orificio y enjuagar los senos paranasales. El orificio se retiene si es necesario continuar el tratamiento.